Resulta que los pollos que consumimos a diario son criados en granjas donde se les inyectan esteroides para que puedan llegar a conseguir un tamaño adecuado que satisfaga las necesidades de los clientes, sin embargo estos esteroides son inyectados en el área de las alas del pollo las cuales son consumidas por muchas personas después. Esto ha generado una alarma a nivel mundial ya que la mujer es la primera afectada por el consumo de las mismas que trae como consecuencia el desarrollo de quistes en los senos y en el área del vientre.

Es vital que compartas esta información con tus amigas y familiares para que ninguna otra mujer resulte afectada por consumir este alimento, recuerda que siempre hay alguien a quien podemos salvar con un simple aviso.