Sí, tal y como leíste. Después de dar a luz puedes tener una vagina más seca, donde una de las razones podría ser que tengas los niveles más bajos de estrógeno causado por la lactancia materna. A diferencia de la forma de la vagina, esta condición tiende a disiparse una vez que la madre deja de amamantar y vuelve a tener períodos. Mientras tanto, si tienes sequedad post parto se puede remediar fácilmente con algún lubricante. De nada.

2. El sexo se vuelve doloroso.

Incluso después de esperar hasta seis semanas para que la vagina se cure completamente, tener sexo después de dar a luz puede ser bastante doloroso por una serie de razones.

Según “Today’s Parents”, el dolor durante el sexo después del parto puede ser por la cicatrización o incluso puede ser un indicador de que el tejido no se ha curado adecuadamente.

El ginecólogo Baharak Amir-Wornell, dice:

“Muchas mujeres sufren en silencio, pero necesitan también ser defensoras de sí mismas, incluso si sus proveedores de atención médica están haciendo las preguntas correctas”.

3. Es posible que necesites puntos de sutura ahí abajo.

Sé que suena terrible que te cosan literalmente la vagina, pero puede suceder y sí, es doloroso. Estas pequeñas laceraciones, conocidas como “desgarros vaginales” y perineales posparto, pueden ocurrir a cualquiera que tenga un parto vaginal o pase por un período prolongado de empuje antes de tener una cesárea.

Algunos de estos desgarros requieren puntos de sutura y el sitio de la herida puede tardar unas semanas en sanar y que no duela más.

4. Espera que haya sangrado continuo.

Antes de que puedan adaptarse a los fluidos corporales de un recién nacido, las nuevas madres también deben lidiar con algún deber de limpieza adicional (Y mucha, MUCHA ropa interior postparto).

La hemorragia postparto es una parte natural del proceso de curación post-embarazo que proviene del derramamiento del revestimiento uterino y el sitio del apego placentario.

5. Y también podrías desarrollar moretones.

Sé que suena que vamos de peor en peor, pero es mejor que seamos francas, ¿no? Durante el parto y cuando das a luz, las paredes vaginales soportan una tonelada de presión, empujones y estiramientos para sacar a esos preciados bebés del útero y al mundo. Pero sólo porque están construidos específicamente para el nacimiento de un bebé no significa que salgan ilesos en el proceso.

Muchas madres sufren hematomas vaginales después del paro, que puede causar que cosas tan comunes como hacer pis o sentarse se vuelva realmente doloroso.

6. Tu vagina se vuelve más suelta.

Por el estiramiento requerido para proporcionar una ruta de salida para tu bebé, la vagina puede parecer más ancha después del nacimiento (porque lo está). Mientras que la vagina probablemente no volverá a su forma exacta anterior (todos los cuerpos cambian con el tiempo, nada que temer) haciedo correctamente la rutina de Kegel te puede ayudar mucho a relajar los músculos vaginales.

7. Y por último, hacer pipí se vuelve más complicado.

Hacer del uno después de dar a luz no siempre se puede hacer de la forma más digna posible, pero si ya pasaste por todo lo anterior, esto no es taan terrible. Las nuevas madres que se curan de los desgarros vaginales y perineales usan productos especiales para secarse ahí abajo, en vez de irritar las áreas tejidas limpiandolas con papel de baño.

Es normal que no reconozcas tu vagina después del parto, pero si estás preparada para lo que sucede después de traer a un bebé al mundo, estarás más informada y menos asustada.
Si algo te preocupa o te sientes incómoda, con una visita al médico todo eso se puede solucionar. ¡Recuerda visitarlo periódicamente!