Como mujeres, es primordial saber cuándo debemos preocuparnos por nuestro flujo vaginal y cuándo no. Por si te interesa saber, te cuento que el flujo vaginal cumple varias funciones en nuestro organismo: la auto-depuración, lubricación y la humectación.

¿Cuándo el flujo es normal? Cuando es transparente, sin olor y no mancha la ropa interior. No produce una sensación molesta. Sabiendo esto, conoce los 5 tipos de flujos vaginales que deben despertar preocupación en ti.

DEBES IR AL GINECÓLOGO SÍ PRESENTAS ALGUNOS DE ESTOS TIPOS DE FLUJOS CERVICALES…

ESTOS SON LOS 5 TIPOS DE FLUJOS CERVICALES QUE INDICAN ALGO GRAVE EN TODA MUJER Flujos 300x174

  1. El flujo tiene aspecto de leche cortada.
  2. El flujo es variable y/o con mal olor (como a pescado, muy fuerte)
  3. El flujo es blanquecino
  4. El flujo te produce picazón
  5. El flujo es mucoso blanco-grisáceo, verde, espumoso o amarillento

LOS AGENTES QUE PRODUCEN ESTAS CLASES DE FLUJOS PUEDEN SER VIRUS, HONGOS, PARÁSITOS O BACTERIAS.

INFECCIONES VAGINALES

La mayoría de las mujeres que consultan al ginecólogo lo hacen por infecciones vaginales, según el portal Familias. Para ser más exactos, un 95%. Por eso, es esencial prevenir. Existen algunas situaciones que, según los expertos, favorecen su aparición:

  • Deficiencia inmunológica
  • Deficiente higiene génito-anal
  • Nuevo o múltiples parejas sexuales
  • Malformaciones congénitas
  • Baños en piscinas y tinas
  • Estrés
  • Embarazo
  • Diabetes
  • Parasitosis
  • Incontinencia urinaria o fecal
  • Uso frecuente de antibióticos
  • Hormonas
  • Preparaciones contraceptivas de uso oral o tópico
  • Medicación vaginal

Si bien lo esencial es consultar con tu médico de confianza, te brindamos algunas recomendaciones dadas por expertos que te ayudarán a prevenir:

  • No usar ducha vaginal, geles y agentes antisépticos locales
  • Higienizar de manera adecuada la vagina.
  • Consultar al médico para comenzar tratamiento si existen signos y síntomas de infección.
  • Evitar prendas ajustadas y la ropa íntima de tejidos que dificulten la transpiración.
  • Lavar la ropa íntima con jabones poco agresivos y garantizar su enjuague adecuado
  • Evitar duchas vaginales ya que la vagina tiene sus propios mecanismos de auto limpieza y protección
  • Para la limpieza de la zona íntima usar productos con agentes limpiadores neutros y que no alteren la acidez de la mucosa genital. Evitar el uso de esponjas o guantes, por la elevada carga de microbios que pueden contener.
  • Evitar el uso de desodorantes o perfumes íntimos, ya que los mismos son potencialmente irritantes.
  • Lavar la zona genital antes y después de mantener relaciones sexuales, sobre todo si se ha utilizado algún lubricante

La frecuencia de cambio de las toallas higiénicas o tampones durante la menstruación no debe exceder entre las 4 y 6 horas. Si utiliza tampones, es necesario lavarse las manos antes y después.